Carrito
Tu carrito está vacío
Nivel: Principiante
Ideal para:
Una serpiente esculpida que guarda la tentación
Degradado rosa y azul, escamas en relieve
Cuatro anillos incluidos para un ajuste preciso
Precintos numerados para un control infalsificable
Política de devoluciones
En Plaisir & Chasteté, tu satisfacción es nuestra prioridad. Si tu compra no te convence del todo, tienes 30 días para cambiar de opinión y solicitar una devolución o un cambio.
Envío discreto
En Plaisir & Chasteté te ofrecemos el envío gratuito en todas tus compras. También queremos garantizar tu privacidad con un envío discreto: tu paquete no llevará ninguna señal distintiva. Además, tu pedido llegará rápidamente, en un plazo de 10 a 15 días. ¡Disfruta de una experiencia tranquila y totalmente confidencial!
Características técnicas
Envío gratuito
Pago seguro
Paquete neutro y discreto
Satisfecho o te devolvemos tu dinero
Pago seguro
Paquete neutro y discreto
Satisfecho o te devolvemos tu dinero
Se enrosca, se alza y luego abre las fauces, colmillos erguidos y lengua roja asomando. La jaula de castidad Serpiente de la tentación convierte el encierro en una escena mitológica: el deseo está ahí, a la vista, pero la serpiente vigila y nunca suelta a su presa.
Su cuerpo escamado, de resina texturizada, pasa del rosa empolvado al azul pastel en un degradado hipnótico. Cada anillo de la serpiente se cierra alrededor de tu intimidad y te recuerda, al menor movimiento, quién tiene la llave. Ligera, casi suave al tacto, se acepta con facilidad; lo que pesa es su símbolo, mucho más que su material. Tentación ofrecida a la mirada, tentación negada al cuerpo.
Con sus colores tiernos y su silueta provocadora, esta jaula de castidad sissy se impone como una pieza con carácter. Se suma a nuestras jaulas de castidad rosa más expresivas, pensadas para quienes asumen una sumisión llena de color.
La jaula mide 40 mm de largo y 33 mm de diámetro, con una amplia abertura de 17 mm para orinar sin quitártela. Se incluyen cuatro anillos de base de 42, 45, 48 y 52 mm para encontrar el ajuste ideal. La cerradura integrada se cierra con llave, o con la varilla de plástico y uno de los cinco precintos numerados de un solo uso: imposible hacer trampa sin que se note. Como opción, un arnés elástico en T, rosa o negro, mantiene la jaula en su sitio durante un uso prolongado.